Trastornos del nervio accesorio espinal

Trastornos del Nervio Accesorio Espinal (CIE-11: 8B83) 1. Introducción Los trastornos del nervio accesorio espinal representan un grupo de condiciones neurológicas que afectan al décimo primer par craneal

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Trastornos del Nervio Accesorio Espinal (CID-11: 8B83)

1. Introducción

Los trastornos del nervio accesorio espinal representan un grupo de condiciones neurológicas que afectan el décimo primer par craneal, también conocido como nervio craneal XI. Este nervio posee características únicas, siendo formado por componentes craneal y espinal, y es responsable de la inervación de músculos importantes para la movilización del cuello y hombro, específicamente el músculo esternocleidomastoideo y el trapecio.

La importancia clínica de estos trastornos reside en el impacto funcional significativo que causan en la vida de los pacientes. Las lesiones o disfunciones del nervio accesorio espinal resultan en dificultades para elevar el hombro, rotar la cabeza y realizar actividades cotidianas que involucran movimientos del miembro superior. Estas limitaciones afectan directamente la capacidad laboral, actividades de autocuidado y calidad de vida general.

Aunque se consideran relativamente raros cuando se comparan con otros trastornos neurológicos, los trastornos del nervio accesorio espinal tienen relevancia significativa en contextos específicos. Son particularmente comunes como complicaciones iatrogénicas de procedimientos quirúrgicos cervicales, especialmente disecciones de ganglios linfáticos, biopsias y otras intervenciones en la región del cuello. Los traumas penetrantes, accidentes automovilísticos y lesiones deportivas también constituyen causas importantes.

Desde el punto de vista de la salud pública, la codificación adecuada de estos trastornos es fundamental para la planificación de recursos de rehabilitación, estadísticas epidemiológicas precisas y desarrollo de protocolos de prevención en procedimientos quirúrgicos. La identificación correcta permite también el rastreo de complicaciones quirúrgicas y la implementación de medidas de calidad asistencial.

2. Código CIE-11 Correcto

Código: 8B83

Descripción: Trastornos del nervio accesorio espinal

Categoría padre: Trastornos de nervios craneales

Este código específico de la CIE-11 engloba todas las condiciones que afectan la función del nervio accesorio espinal, independientemente de la etiología. El código 8B83 está posicionado dentro de la clasificación sistemática de los trastornos de nervios craneales, reflejando la naturaleza anatómica y funcional de esta estructura neural.

La clasificación como trastorno de nervio craneal reconoce que, a pesar de tener componentes espinales en su origen, el nervio accesorio es funcionalmente considerado el undécimo par craneal. Esta categorización facilita la organización nosológica y permite agrupamiento lógico con otros trastornos de nervios craneales para fines estadísticos y de investigación.

El código 8B83 debe ser utilizado cuando hay evidencia clínica, electrofisiológica o radiológica de compromiso del nervio accesorio espinal, manifestándose típicamente por debilidad o parálisis de los músculos inervados por este nervio. La codificación adecuada requiere documentación clara de la disfunción nerviosa específica, diferenciándola de otras causas de debilidad del hombro o cuello.

3. Cuándo Usar Este Código

El código 8B83 debe aplicarse en situaciones clínicas específicas donde hay evidencia clara de disfunción del nervio accesorio espinal:

Escenario 1: Complicación posquirúrgica de disección cervical Paciente sometido a biopsia de ganglio linfático cervical presenta, en el posoperatorio inmediato o tardío, incapacidad de elevar el hombro del lado operado, con escápula alada evidente y dificultad para abducir el brazo por encima de 90 grados. El examen físico revela atrofia del músculo trapecio superior y debilidad del esternocleidomastoideo. La electromiografía confirma lesión del nervio accesorio espinal.

Escenario 2: Trauma penetrante cervical Individuo víctima de herida por arma blanca en la región lateral del cuello desarrolla inmediatamente después del trauma incapacidad de rotar la cabeza hacia el lado opuesto a la lesión y elevar el hombro ipsilateral. La exploración quirúrgica o estudios de imagen identifican transección o lesión directa del nervio accesorio espinal en su trayecto superficial en el triángulo posterior del cuello.

Escenario 3: Neuropatía idiopática del nervio accesorio Paciente sin antecedentes de trauma o cirugía desarrolla progresivamente a lo largo de semanas debilidad del hombro unilateral, con dolor en el cuello y dificultad creciente para peinarse o alcanzar objetos en estantes altos. La investigación excluye causas compresivas, infecciosas o neoplásicas, estableciendo diagnóstico de neuropatía aislada del nervio accesorio espinal.

Escenario 4: Lesión por estiramiento en accidente de tránsito Víctima de colisión automovilística con trauma cervical por hiperextensión presenta posteriormente déficit funcional caracterizado por escápula alada, incapacidad de encoger los hombros simétricamente y debilidad para rotación contralateral de la cabeza. Los estudios electrofisiológicos demuestran denervación de los músculos trapecio y esternocleidomastoideo compatible con lesión por tracción del nervio accesorio.

Escenario 5: Compresión tumoral del nervio accesorio Paciente con schwannoma o neurofibroma que afecta el nervio accesorio espinal en su trayecto intracraneal o extracraneal desarrolla síntomas progresivos de debilidad de los músculos inervados. La resonancia magnética identifica lesión expansiva comprometiendo el nervio, con confirmación histopatológica después de la resección.

Escenario 6: Neuritis viral o inflamatoria Cuadro de disfunción aguda o subaguda del nervio accesorio espinal asociado a proceso infeccioso viral o condición inflamatoria autoinmune, manifestándose por debilidad aislada de los músculos trapecio y esternocleidomastoideo, con recuperación variable después del tratamiento de la condición de base.

4. Cuándo NO Usar Este Código

Es fundamental distinguir los trastornos del nervio accesorio espinal de otras condiciones que pueden presentar síntomas similares:

No utilizar 8B83 para miopatías primarias: Condiciones como distrofias musculares, polimiositis o miopatías metabólicas pueden causar debilidad de los músculos del hombro y cuello, pero el origen es muscular, no neural. La electromiografía diferencia estas condiciones mostrando patrón miopático sin evidencia de denervación neurogénica.

No utilizar para lesiones del plexo braquial: Traumatismos que afectan el plexo braquial pueden causar debilidad del hombro, pero típicamente involucran múltiples músculos además de aquellos inervados por el nervio accesorio, con patrón de distribución correspondiente a las raíces o troncos del plexo. Se deben utilizar códigos específicos para lesiones del plexo braquial.

No utilizar para radiculopatías cervicales: Las compresiones radiculares cervicales pueden causar dolor en el cuello y debilidad del hombro, pero el patrón de distribución sigue dermatomas específicos e involucra músculos inervados por raíces cervicales, no específicamente el trapecio y esternocleidomastoideo aislados.

No utilizar para síndrome del hombro congelado: La capsulitis adhesiva causa limitación de movimientos del hombro por rigidez articular, no por debilidad neurogénica. El examen físico diferencia por la presencia de limitación pasiva y ausencia de atrofia muscular o escápula alada.

No utilizar para lesiones de la médula espinal: Las mielopatías cervicales pueden causar debilidad bilateral y simétrica con signos de tracto largo, diferentemente de la presentación unilateral típica de las lesiones del nervio accesorio espinal.

5. Paso a Paso de la Codificación

Paso 1: Evaluar criterios diagnósticos

El diagnóstico de trastornos del nervio accesorio espinal se basa en criterios clínicos y complementarios específicos. La evaluación inicial debe incluir historia detallada investigando traumas, cirugías cervicales previas, inicio y progresión de los síntomas.

El examen físico es fundamental y debe incluir inspección cuidadosa de la región cervical y del hombro en busca de asimetrías, atrofia muscular visible del trapecio y presencia de escápula alada. La palpación puede revelar atrofia del músculo esternocleidomastoideo. Las pruebas funcionales específicas incluyen solicitar al paciente que eleve los hombros contra resistencia (encoger los hombros), rote la cabeza contra resistencia e intente abducir el brazo por encima de la horizontal.

Los instrumentos de evaluación complementaria incluyen electromiografía, que demuestra signos de denervación en los músculos trapecio y esternocleidomastoideo con preservación de otros músculos cervicales y del hombro. Los estudios de conducción nerviosa pueden identificar bloqueos de conducción o ausencia de respuesta. Los exámenes de imagen como resonancia magnética o tomografía computarizada pueden identificar causas estructurales como tumores, hematomas o alteraciones anatómicas compresivas.

Paso 2: Verificar especificadores

Aunque el código 8B83 no tiene subdivisiones formales en la CIE-11, la documentación clínica debe especificar características importantes:

Lateralidad: Documentar si el compromiso es unilateral (derecho o izquierdo) o bilateral, siendo la presentación unilateral más común.

Gravedad: Clasificar como paresia parcial o parálisis completa basado en la fuerza muscular residual y capacidad funcional preservada.

Etiología: Especificar cuando sea conocida (iatrogénica, traumática, compresiva, idiopática), pues esto influye en el pronóstico y tratamiento.

Duración: Distinguir entre aguda (menos de cuatro semanas), subaguda (cuatro a doce semanas) o crónica (más de doce semanas), lo que tiene implicaciones pronósticas importantes.

Grado de recuperación: En casos con evolución, documentar si hay recuperación completa, parcial o ausente, especialmente relevante en seguimiento de casos quirúrgicos o traumáticos.

Paso 3: Diferenciar de otros códigos

8B80 - Trastornos del nervio olfatorio: Este código se refiere a trastornos del primer par craneal, manifestándose por anosmia o hiposmia (pérdida o reducción del olfato). La diferencia fundamental es la ausencia completa de síntomas motores o relacionados con el hombro/cuello, con quejas exclusivamente relacionadas con la percepción de olores.

8B81 - Trastornos del nervio vestibulococlear: Afecta el octavo par craneal, presentándose con vértigo, desequilibrio, pérdida auditiva o acúfeno. No hay debilidad muscular del cuello u hombro, y los síntomas se relacionan exclusivamente con la audición y el equilibrio.

8B82 - Trastornos del nervio trigémino: Involucra el quinto par craneal, manifestándose típicamente por dolor facial (neuralgia del trigémino), alteraciones sensitivas de la cara o debilidad de los músculos de la masticación. No causa debilidad del hombro o dificultad de rotación cervical.

La diferenciación se basa principalmente en la presentación clínica distinta, siendo el código 8B83 específico para síntomas relacionados con los músculos trapecio y esternocleidomastoideo.

Paso 4: Documentación necesaria

Para codificación adecuada con 8B83, el registro médico debe contener:

Lista de verificación de documentación obligatoria:

  • Descripción clara de los síntomas presentados (debilidad del hombro, dificultad de elevación, escápula alada)
  • Hallazgos del examen físico específicos (fuerza muscular, atrofia, asimetrías)
  • Lateralidad del compromiso
  • Historia de trauma, cirugía u otro evento desencadenante
  • Resultados de electromiografía cuando se realiza
  • Resultados de exámenes de imagen cuando están indicados
  • Exclusión de diagnósticos diferenciales considerados
  • Etiología cuando sea identificada
  • Impacto funcional en la vida diaria del paciente
  • Plan terapéutico propuesto

La documentación adecuada no solo justifica la codificación, sino que también fundamenta decisiones terapéuticas y facilita la continuidad de la atención entre diferentes profesionales.

6. Ejemplo Práctico Completo

Caso Clínico:

Paciente de 45 años, sexo femenino, acude a consulta médica quejándose de dificultad progresiva para elevar el hombro derecho hace tres meses. Refiere que fue sometida a biopsia de ganglio linfático cervical derecho hace cuatro meses para investigación de linfadenopatía. El procedimiento fue realizado bajo anestesia local y transcurrió sin incidencias aparentes en el momento.

Aproximadamente dos semanas después de la biopsia, comenzó a percibir dificultad para peinarse el cabello y alcanzar objetos en estantes altos con el brazo derecho. Inicialmente atribuyó los síntomas al reposo postoperatorio, pero notó empeoramiento progresivo. Niega dolor intenso, solo molestia leve en la región del hombro. No presenta otros síntomas neurológicos, pérdida de sensibilidad o debilidad en otros miembros.

Al examen físico, se observa asimetría evidente de los hombros, con el hombro derecho en posición más baja. Hay escápula alada derecha evidente, especialmente al solicitar que la paciente empuje una pared con las manos. Se nota atrofia visible de la región superior del trapecio derecho cuando se compara con el lado izquierdo. La fuerza para elevar el hombro derecho es grado 2/5 (movimiento presente sin vencer la gravedad), mientras que el lado izquierdo presenta fuerza normal (5/5). La rotación de la cabeza hacia la izquierda contra resistencia está debilitada. No hay déficits sensitivos. Reflejos tendinosos profundos preservados y simétricos. Ausencia de signos de compromiso de tracto largo.

Electromiografía realizada demuestra signos de denervación aguda y crónica en el músculo trapecio derecho y esternocleidomastoideo derecho, con ausencia de potenciales de acción del nervio accesorio derecho. Músculos deltoides, supraespinoso y otros músculos del hombro presentan actividad normal, excluyendo lesión del plexo braquial.

Resonancia magnética cervical no evidencia masas, hematomas u otras lesiones compresivas en el trayecto del nervio accesorio espinal.

Codificación Paso a Paso:

Análisis de los criterios:

  1. Síntoma principal: debilidad específica de los músculos inervados por el nervio accesorio (trapecio y esternocleidomastoideo)
  2. Examen físico compatible: escápula alada, atrofia muscular, debilidad aislada
  3. Confirmación electrofisiológica: denervación de los músculos específicos
  4. Relación temporal con procedimiento quirúrgico cervical
  5. Exclusión de otras causas: plexopatía, radiculopatía, miopatía

Código elegido: 8B83

Justificación completa: El código 8B83 (Trastornos del nervio accesorio espinal) es el más apropiado porque la paciente presenta cuadro clínico característico de lesión iatrogénica del nervio accesorio espinal derecho secundaria a biopsia de ganglio linfático cervical. La presentación con debilidad aislada de los músculos trapecio y esternocleidomastoideo, confirmada por electromiografía, sin compromiso de otros grupos musculares, es patognomónica de lesión de este nervio específico.

La relación temporal con el procedimiento quirúrgico (síntomas iniciando dos semanas después de biopsia cervical) y el conocimiento anatómico del trayecto superficial del nervio accesorio en el triángulo posterior del cuello hacen altamente probable la lesión iatrogénica durante el procedimiento.

Códigos complementarios: Se puede considerar agregar código de complicación quirúrgica si el sistema de codificación local permite especificación de etiología iatrogénica, facilitando el rastreo de complicaciones quirúrgicas para fines de calidad asistencial.

7. Códigos Relacionados y Diferenciación

Dentro de la Misma Categoría:

8B80: Trastornos del nervio olfatorio

  • Cuándo usar 8B80: Paciente presenta pérdida o reducción del olfato (anosmia/hiposmia) después de traumatismo craneoencefálico, infección viral o condición neurodegenerativa.
  • Diferencia principal: 8B80 afecta exclusivamente la función olfatoria (primer par craneal), sin ningún componente motor. 8B83 se manifiesta por debilidad muscular específica del hombro y cuello, sin alteraciones olfatorias.

8B81: Trastornos del nervio vestibulococlear

  • Cuándo usar 8B81: Paciente con vértigo, pérdida auditiva neurosensorial, acúfenos o desequilibrio relacionados con disfunción del octavo par craneal.
  • Diferencia principal: 8B81 presenta síntomas auditivos y vestibulares exclusivamente, mientras que 8B83 se manifiesta por déficit motor puro en los músculos trapecio y esternocleidomastoideo.

8B82: Trastornos del nervio trigémino

  • Cuándo usar 8B82: Paciente con neuralgia facial típica, alteraciones sensitivas de la cara o debilidad de los músculos masticadores.
  • Diferencia principal: 8B82 afecta sensibilidad facial y masticación (quinto par craneal), mientras que 8B83 causa debilidad específica del hombro y rotación cervical sin afectación facial.

Diagnósticos Diferenciales:

Lesión del plexo braquial: Se diferencia por la presencia de debilidad en múltiples grupos musculares del brazo y antebrazo, alteraciones sensitivas en dermatomas específicos y ausencia de afectación aislada del trapecio y esternocleidomastoideo.

Radiculopatía C3-C4: Puede causar dolor cervical y debilidad del hombro, pero típicamente presenta dolor radicular, alteraciones sensitivas dermatoméricas e implicación de otros músculos además de los inervados por el nervio accesorio.

Síndrome del desfiladero torácico: Causa síntomas vasculares y neurológicos en el miembro superior, pero no presenta escápula alada típica o debilidad aislada del trapecio superior.

Miopatía inflamatoria: La polimiositis puede afectar músculos cervicales, pero generalmente es bilateral, simétrica, con elevación de enzimas musculares y patrón miopático en la electromiografía.

8. Diferencias con CIE-10

En la CIE-10, los trastornos del nervio accesorio espinal se codificaban como G52.8 (Trastornos de otros nervios craneales especificados) o G52.9 (Trastorno de nervio craneal no especificado), sin haber código específico dedicado exclusivamente al nervio accesorio.

La CIE-11 introduce el código específico 8B83, representando un avance significativo en la granularidad de la clasificación. Este cambio permite identificación epidemiológica más precisa, rastreo específico de complicaciones quirúrgicas que involucran este nervio y mejor caracterización estadística de estos trastornos.

La principal ventaja práctica del cambio es la posibilidad de análisis específicos sobre incidencia, prevalencia y desenlaces relacionados específicamente al nervio accesorio espinal, sin necesidad de agrupar con otros nervios craneales menos frecuentemente afectados. Esto facilita investigaciones sobre técnicas quirúrgicas que preservan el nervio, protocolos de rehabilitación específicos y desarrollo de directrices clínicas.

Para profesionales que realizan transición de la CIE-10 a la CIE-11, es importante revisar casos previamente codificados como G52.8 o G52.9 que específicamente involucraban el nervio accesorio espinal, reclasificándolos como 8B83 para mayor precisión.

9. Preguntas Frecuentes

1. ¿Cómo se realiza el diagnóstico de trastornos del nervio accesorio espinal?

El diagnóstico se basa primariamente en la evaluación clínica detallada. El examen físico es fundamental, incluyendo inspección visual para identificar asimetrías, escápula alada y atrofia muscular. Las pruebas funcionales específicas evalúan la capacidad de elevar los hombros, rotar la cabeza y abducir el brazo. La electromiografía confirma el diagnóstico demostrando denervación en los músculos trapecio y esternocleidomastoideo. Los estudios de imagen como resonancia magnética pueden ser necesarios para identificar causas compresivas o lesiones estructurales. La historia clínica investigando traumatismos o cirugías cervicales recientes es esencial para establecer la etiología.

2. ¿El tratamiento está disponible en sistemas de salud públicos?

El tratamiento para trastornos del nervio accesorio espinal generalmente está disponible en sistemas de salud públicos, aunque la accesibilidad puede variar según la región y recursos locales. El tratamiento inicial es predominantemente conservador, incluyendo fisioterapia para mantenimiento de la amplitud de movimiento y fortalecimiento muscular compensatorio, disponible en la mayoría de los servicios de rehabilitación. Los medicamentos para control del dolor, cuando son necesarios, generalmente son accesibles. Los casos seleccionados pueden requerir intervención quirúrgica para reparación nerviosa o transferencias tendinosas, procedimientos típicamente disponibles en centros de referencia en neurocirugía o cirugía plástica reconstructiva.

3. ¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

La duración del tratamiento varía significativamente dependiendo de la gravedad de la lesión y potencial de recuperación. Las lesiones por neuroapraxia (compresión temporal sin lesión estructural) pueden recuperarse en semanas a pocos meses con fisioterapia. Las lesiones axonales requieren tiempo para regeneración nerviosa, proceso que ocurre aproximadamente a razón de un milímetro por día, pudiendo llevar seis meses a dos años para recuperación máxima. Las lesiones completas con transección del nervio, especialmente si no se reparan quirúrgicamente, pueden resultar en déficit permanente, necesitando rehabilitación de largo plazo enfocada en adaptaciones funcionales y estrategias compensatorias. El seguimiento fisioterapéutico es típicamente necesario por meses a años.

4. ¿Este código puede ser utilizado en certificados médicos?

Sí, el código 8B83 puede y debe ser utilizado en certificados médicos cuando es apropiado. La documentación adecuada de la incapacidad funcional resultante del trastorno del nervio accesorio espinal es importante para justificar ausencias laborales, especialmente en ocupaciones que exigen uso intenso de los miembros superiores por encima de la línea de los hombros. La especificación del código CIE-11 proporciona información objetiva sobre la condición médica, facilitando evaluaciones periciales y determinación de capacidad laboral. Es importante que el certificado describa también las limitaciones funcionales específicas (por ejemplo, incapacidad de elevar el brazo por encima de 90 grados, dificultad para cargar peso en el hombro afectado).

5. ¿Existe diferencia entre lesión parcial y completa del nervio accesorio?

Sí, hay diferencia significativa. Las lesiones parciales (neuroapraxia o axonotmesis parcial) mantienen alguna función residual de los músculos inervados, con debilidad variable pero no parálisis completa. Estas lesiones tienen mejor pronóstico de recuperación espontánea. Las lesiones completas (neurotmesis o axonotmesis grave) resultan en parálisis completa de los músculos trapecio y esternocleidomastoideo, con atrofia muscular progresiva y menor probabilidad de recuperación sin intervención quirúrgica. La electromiografía diferencia entre estos tipos mostrando presencia o ausencia de potenciales de unidad motora residuales. El tratamiento y pronóstico difieren sustancialmente entre lesiones parciales y completas.

6. ¿Cuáles actividades diarias se ven más afectadas por este trastorno?

Las limitaciones funcionales impactan significativamente actividades que requieren elevación del brazo por encima de la línea del hombro. Peinarse el cabello, vestir ropas que pasan por la cabeza, alcanzar objetos en estantes altos y realizar tareas de limpieza doméstica se vuelven desafiantes. Las actividades ocupacionales como pintura, construcción, organización de inventarios y trabajos que exigen cargar peso en el hombro quedan comprometidas. Conducir puede verse afectado por la dificultad de rotación cervical para verificar puntos ciegos. Las actividades deportivas que involucran lanzamiento, natación o levantamiento de peso se vuelven limitadas o imposibles. La escápula alada también puede causar incomodidad estética significativa.

7. ¿Es posible la recuperación completa?

La recuperación completa depende fundamentalmente de la naturaleza y gravedad de la lesión. Las lesiones por compresión temporal sin daño axonal (neuroapraxia) frecuentemente se recuperan completamente en semanas a meses. Las lesiones axonales sin transección del nervio tienen potencial de recuperación significativa, aunque pueden persistir déficits residuales leves. Las transecciones completas del nervio, especialmente cuando no se reparan quirúrgicamente dentro de algunas semanas a meses después de la lesión, raramente se recuperan completamente, resultando en déficit funcional permanente. Factores como edad del paciente, tiempo transcurrido desde la lesión, presencia de comorbilidades y adherencia al programa de rehabilitación influyen significativamente en el pronóstico. Incluso sin recuperación nerviosa completa, la fisioterapia adecuada puede optimizar función a través de compensaciones musculares.

8. ¿Cuándo está indicada la cirugía?

La indicación quirúrgica considera diversos factores. Las lesiones iatrogénicas identificadas intraoperatoriamente deben idealmente ser reparadas inmediatamente a través de neurorrafia primaria. Las transecciones traumáticas diagnosticadas precozmente se benefician de exploración y reparación dentro de días a semanas. Las lesiones en continuidad sin recuperación después de tres a seis meses de observación pueden justificar exploración quirúrgica para neurólisis o injerto nervioso. Las transferencias tendinosas (como transferencia del músculo elevador de la escápula o trapecio inferior) se consideran en casos de parálisis permanente para restaurar función parcial. La decisión quirúrgica individualiza cada caso, considerando grado de incapacidad funcional, expectativa de recuperación espontánea, tiempo desde la lesión y condiciones clínicas generales del paciente.


Conclusión:

La codificación adecuada de los trastornos del nervio accesorio espinal utilizando el código CIE-11 8B83 es fundamental para documentación precisa, planificación terapéutica apropiada y análisis epidemiológicos confiables. La comprensión clara de los criterios diagnósticos, diferenciación de otras condiciones y documentación meticulosa aseguran calidad asistencial y fundamentan decisiones clínicas basadas en evidencias. El reconocimiento precoz y manejo adecuado de estos trastornos pueden mejorar significativamente los resultados funcionales y la calidad de vida de los pacientes afectados.

Referencias Externas

Este artículo fue elaborado con base en fuentes científicas confiables:

  1. 🌍 WHO ICD-11 - Trastornos del nervio accesorio espinal
  2. 🔬 PubMed Research on Trastornos del nervio accesorio espinal
  3. 🌍 WHO Health Topics
  4. 📊 Clinical Evidence: Trastornos del nervio accesorio espinal
  5. 📋 Ministerio de Salud - Brasil
  6. 📊 Cochrane Systematic Reviews

Referencias verificadas en 2026-02-04

Códigos Relacionados

Cómo Citar Este Artículo

Formato Vancouver

Administrador CID-11. Trastornos del nervio accesorio espinal. IndexICD [Internet]. 2026-02-04 [citado 2026-03-29]. Disponível em:

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