Enfermedad de Fabry
Fabry disease
CategoríaDefinición
La enfermedad de Fabry (FD) es un trastorno progresivo, hereditario y multisistémico del metabolismo de los glucoesfingolípidos que clásicamente afecta a varones hemicigotos sin actividad residual de alfa-galactosidasa A y se caracteriza por síntomas neurológicos (dolor), cutáneos (angioqueratoma), renales (proteinuria e insuficiencia renal), cardiovasculares (cardiomiopatía y arritmia), cocleo-vestibulares y cerebrovasculares (accidentes cerebrovasculares). La FD es panétnica y la prevalencia reportada varía entre 1 y 5 por cada 100.000, pero la prevalencia real puede estar subestimada. Los síntomas clínicos (dolor agudo y crónico, caracterizado por sensación de quemazón, hormigueo y parestesias en las extremidades) suelen aparecer en la infancia, típicamente entre los 4 y 10 años. La diarrea, náuseas, vómitos, hipohidrosis, lesiones cutáneas y cambios corneales son comunes. Con el aumento de la edad, las anomalías cardíacas (cardiomiopatía hipertrófica, arritmias y alteración de la variabilidad de la frecuencia cardíaca) y cerebrovasculares (accidente cerebrovascular y ataques isquémicos transitorios), junto con un deterioro gradual de la función renal, son muy frecuentes. Las mujeres heterocigotas frecuentemente son sintomáticas, pero la gravedad de los síntomas varía, desde muy leve hasta severa. En algunos pacientes, la FD puede tener una presentación "atípica" o de inicio tardío con manifestaciones predominantemente cardíacas o renales. La FD está causada por mutaciones en el gen GLA (cromosoma Xq22) y se transmite de manera ligada al cromosoma X. La demostración de la deficiencia de alfa-galactosidasa A es el método definitivo para el diagnóstico en varones hemicigotos. La detección enzimática de heterocigotas a menudo es inconclusa y se requiere prueba genética para mujeres. En la infancia, el diagnóstico diferencial debe incluir otras posibles causas de dolor (artritis reumatoide y "dolores de crecimiento"). En la edad adulta, a veces se considera la esclerosis múltiple. El diagnóstico prenatal, viable mediante la determinación de la actividad enzimática o pruebas de ADN en vellosidades coriónicas o células amnióticas cultivadas, por razones éticas, generalmente solo se considera en fetos masculinos. Además, la existencia de variantes atípicas complica el asesoramiento genético. Recientemente se ha introducido una opción terapéutica específica de la enfermedad (terapia de reemplazo enzimático utilizando alfa-galactosidasa A recombinante humana), pero su seguridad y eficacia a largo plazo aún se están investigando. El manejo convencional consiste en alivio del dolor con medicamentos analgésicos, nefroprotección (inhibidores de la ECA y bloqueadores del receptor de angiotensina) y agentes antiarrítmicos, mientras que la diálisis o el trasplante renal están disponibles para pacientes con insuficiencia renal en etapa terminal. Con la edad, y en ausencia de tratamiento, se desarrolla un daño progresivo en los sistemas de órganos vitales (enfermedad renal en etapa terminal y complicaciones cardiovasculares o cerebrovasculares que ponen en riesgo la vida) en ambos géneros, lo que conduce a una calidad de vida significativamente deteriorada y una esperanza de vida disminuida.