Mielopatía asociada al virus linfotrópico T humano
Human T-cell lymphotropic virus-associated myelopathy
CategoríaDefinición
La mayoría de las personas infectadas con HTMV-1 son portadores asintomáticos, aproximadamente el 2-5% desarrollará una encefolomielopatía crónica o mielopatía asociada a HTLV-1/paraparesia espástica tropical (HAM/TSP). El papel de HTLV-2 en el desarrollo de trastornos neurológicos es menos claro. Sin embargo, HTLV-2 aparentemente es la causa de un trastorno clínicamente similar a HAM/TSP. La mielopatía ocurre predominantemente en personas que habitan o provienen de áreas donde HTLV-1 es endémico, particularmente las Antillas y Japón, pero se han reportado casos esporádicos de otros países. HTLV-2 es endémico en muchos grupos amerindios y epidémico en usuarios de drogas inyectables en todo el mundo. Las características clínicas de la mielopatía asociada a HTLV-1 se manifiestan clínicamente por una paraparesia espástica progresiva lenta, alteraciones neurógenas de la vejiga y signos sensoriales menos conspicuos. Es una enfermedad de inicio lento con progresión crónica y constante. Los hallazgos neurológicos menos frecuentes incluyen signos cerebelosos, atrofia óptica, sordera, nistagmo y otros déficits de nervios craneales. Los estudios de laboratorio incluyen la presencia de anticuerpos o antígenos de HTLV-1 en sangre y líquido cefalorraquídeo (LCR). El LCR puede mostrar pleocitosis linfocitaria leve, aumento leve a moderado de proteínas en el LCR, linfocitos lobulados pueden estar presentes en sangre y/o LCR y aislamiento viral cuando sea posible de sangre y/o LCR.